Esperanza y cansancio: gobernador paceño espera que se solucionen los bloqueos en cuestión de horas

La semana pasada el gobernador paceño, Luis Revilla, exigía a Evo Morales replegar a sus seguidores a los que responsabilizaba de los bloqueos y la violencia registrados en su departamento desde que empezaron los conflictos hace un mes atrás. Esta vez, volvió a aparecer ante los medios aguardando por una especie de cuenta regresiva: «Yo mantengo la esperanza de que el curso de estas horas pueda, finalmente, establecerse en un escenario de diálogo«, expresó.

«Ayer hemos visto a través de las redes sociales cómo hay muchas comunidades en las provincias del departamento que ya están cansadas porque están perjudicadas, es tiempo de cosecha, no pueden trasladar sus productos, etc. Es una situación ya insostenible para las ciudades del área metropolitana de La Paz, para el departamento, pero también para gran parte de las provincias», manifestó la primera autoridad de ese departamento ansiando de que se trate de horas y no de días, en que las reuniones previstas, finalmente puedan establecer un escenario de diálogo. 

Reconoció que no es una situación fácil, porque las organizaciones del departamento tienen sus demandas que esperan ser escuchadas y atendidas, y repitió que a aquello se ha sumado una «acción de desestabilización de parte del señor Evo Morales hacia el Gobierno, que ha traído una marcha, no para marchar, no seamos ingenuos, ha traído miles de personas para que se incrusten en los puntos de bloqueo y en cualquier tipo de reunión, de organización que exista en nuestras ciudades para promover violencia y para evitar el diálogo«. 

Consideró que los sectores radicales no son de El Alto, de La Paz, ni de las provincias, sino que han llegado desde el Chapare. Para el gobernador paceño, son estos grupos allegados a Morales los que siguen insistiendo en generar violencia y en evitar el diálogo. «Y en estas asambleas, cuando hay este tipo de gente radical que grita, a veces, los propios dirigentes se ven limitados de poder controlar. Por eso han ocurrido también traslados de reuniones, por eso también se ha tratado de precautelar la integridad de los dirigentes», concluyó.

El fin de semana, la población boliviana tenía puesta la mira y las esperanzas en la convocatoria a ampliado que lanzó la Central Obrera Boliviana (COB), misma que se postergó de sábado para domingo, aduciendo motivos de seguridad, y que finalmente mantuvo la postura radical de no acudir al diálogo, ratificando la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz.

VÍA: EL DEBER